Hoy se ha dicho NO.

No somos conscientes de la mayoría de cosas que pasan a nuestro alrededor y de lo poco que nos enteramos no sabemos si es cierto. De eso se debe tratar la libertad de comunicación pero hoy no. Hoy ha primado la libertad de expresión por encima de todo, el recordar como el ser humano puede mostrar su peor cara y que mientras no suene demasiado, puede repetirlo por segunda y tercera vez. Hoy Europa ha dicho no; no a la tiranía, no a la muerte y sí a la paz. Una voz desgarradora que contaba como sus antepasados eran avasallados por el despotismo de una patria sin corazón y con sed de poder, muy parecida a la que tenemos hoy en día. Ucrania ha estado aprisionada, doblegada y tiranizada tanto desde fuera como desde dentro y este ultimo año hemos visto como se destrozaba poco a poco a un país que solo quiere avanzar, tener derechos y que estos sean respetados. Donde mucha gente veía en otras actuaciones vitalidad, efectos especiales y echaban de menos dinamismo y ‘’chunda chunda’’, otros hemos visto como una persona reflejaba el sufrimiento que desde hace tanto tiempo sufre ese país. Sí amigos, hoy Europa ha dicho no en voz alta y sin ataduras. Ha primado el apoyo al sufrimiento, ha primado la humanidad. Hoy puedo decir que estoy orgullosa de formar parte de una cultura donde, por encima de todo, se quiere mejorar y ayudar a mejorar al de al lado.

Y puede que muchos interpreten esto como que le he dado una importancia que no tiene. Que solo es un festival. A todos ellos solo les puedo dejar con una cita de John F. Kennedy:

”La humanidad debe poner fin a la guerra, o la guerra pondrá fin a la humanidad”war

Step by step

aún  recuerdo ese parentesis de 6 meses en nuestra relación en la que todo era perfecto, en la que parecía que pasase lo que pasase nada podría con nosotros; cuando, simplemente éramos odiosamente felices. 

Tras recordarlo, no se que me da más rabia, el que no supieramos mantenerlo o el que aún comparo esa sensación y nadie consigue igualarla. 

Cuando alguien te hace sentir tan viva que el resto del mundo carece de sentido, cuando no visualizas años y años sin esa persona al lado, cuando sabes que lo darías todo por ella…no lo digas en alto… Porque es entonces cuando los problemas comenzaran a aflorar… Y te darás cuenta de que en esa relación…eras tu la que quería más.

Suena paradójico, pero desde entonces al igual que tratas de encontrar algo que te vuelva a hacer sentirte igual, te escudas para evitar cualquier tipo de daño, evitando que todo aquello que puede volverte vulnerable te toque…incluido el volverte a enamorar.

”Love like you’ve never been hurt and dance till dawn like you’ve just been born” is not as easy as it seems.

Doc

En medicina te enseñan todo lo que tu cuerpo necesita para sobrevivir y te llevan al extremo de que, pase lo que pase, debes mantener los requisitos de tus pacientes para que sbnrevivan, debes ponerte al máximo, exprimirte para que todas las cartas sobre la mesa den un resultado positivo…Pero también te enseñan a dar malas noticias, porque no siempre todo lo que esta en nuestras manos…es suficiente.

Lo que nunca te enseñan es cómo actuar con tu propia vida, como hacer para sobrevivir más allá de las necesidades básicas, saber reaccionar y no dejarte caer ante las adversidades…eso lo tienes que aprender por ti mismo.

Te enseñan a ser Dios…sin tener el menor control sobre tu vida, pero teniendo que controlar la situación de los demás…

Hoy…le eché de menos.

Hoy le eché de menos. Han pasado meses desde el día en que decidimos no hablar para que todo resultase más fácil, para rehacer nuestras vidas cada uno por su cuenta intentando no tirarnos los trastos a la cabeza y acabando lo más cordialmente posible. Nos dijimos que el amor se había acabado, que encontraríamos otra persona que, de algún modo conseguiríamos que nos hiciera feliz, con el tiempo, que conseguiríamos olvidarnos el uno del otro, porque más que una relación, nos habíamos convertido en nuestra droga, cuanto más cerca, más acabábamos con nosotros. Así que se fue. No fue una despedida cálida, fue como aquel que espera en el corredor de la muerte sabiendo que no hay marcha atrás, aferrándose a que lo siguiente será ”mejor”.

Encuentras a alguien que cierra heridas, y todo parece a volver a armarse, se camufla el dolor y vives ”feliz” y pasan los meses y esa sensación es buena, alguien que te complementa está ahí, ofreciéndose por entero a ti, porque todo lo importante que a veces pensabas que no eras para la pareja anterior, el te demuestra con creces, y te gusta, te encanta… pero hay momentos en los que no es suficiente, ya sea por el tiempo que lleváis juntos, que os impide coger esa confianza, o bien que la otra persona caló tan hondo que es difícil ocupar ese lugar.

De todo eso no te das cuenta hasta que un día te sientas y dices ”me falta algo” y recuerdas los momentos en los que te sentías completa con solo un abrazo cálido, que te llenaba y vas recordando poco a poco momentos que tenías enterrados y piensas ¿es solo una jugarreta del sistema límbico o bien hay algo en tí aún no superado que intentas tapar con alguien que no te llena lo suficiente? ya no sabes si sentirte mala persona o dejar que la desesperación te ahogue, porque eres consciente de que no hay vuelta atrás, que a veces, es bueno aferrarse a los malos recuerdos para ocultar los buenos, porque esos momentos eran tan buenos y te hacían sentir tan bien… que harías lo que fuera por recuperar esa sensación falsa de plenitud.

La solución siempre acaba siendo la misma, mejor herirse a uno mismo que a cualquiera a quien le importes.

Avanzar, caer, pero nunca retroceder… pero hoy… hoy le eché de menos.

I’m sorry for you, not sorry for me.

Te caes, te levantas, vuelves a caer y vuelves a levantarte. es un ciclo, y muy necesario, siempre hay que tratar de avanzar, pero no todo en esta vida es caer y levantarse, no podemos equipararlo con el perdón. El perdón cuesta, te lo tienes que ganar, y, a veces, cuando lo pides, es demasiado tarde.

En una relación siempre hay alguien que quiere más, y es es la persona que más veces se va a caer, y llegará un momento en la que, caída tras caída y tras zancadilla acompañante, decidirá no levantarse más, al menos no con las mismas intenciones, y será en ese momento en el que la otra persona ´´haga click´´ y vea todo lo que la otra hizo en su momento por ella.

¿Qué es peor, saber que te resultará imposible perdonar, o saber que nunca vas a ser perdonado? 

Cuando tienes a la misma persona siempre adulandote, demostrándote lo importante que eres para ella, olvidas lo importante que es ella para ti, y ahí empiezan los problemas, empiezas a querer que más gente te considere importante, no te vale con lo que tienes en casa, porque no sabes valorarlo, y, para colmo cada vez que buscar importancia no sabes ocultarlo, tu ego te destroza poco a poco, hasta que es tan obvia tu mentira que carcome todo lo que la otra persona creaba junto contigo con ilusión y coraje, respetando tus días malos, porque eso eran, días malos, no días con los que estabas con otra persona buscando lo que no veías que tenias en tus narices.

pero todo eso acaba, la otra persona ve esos desprecios, pero se pone una venda, pero no todas las vendas tienen nudos fuertes, unas se caen antes que otras, pero se caen, y se cansa, y deja de poner tanto de su parte, porque realmente ve que no es suficiente, que no es justa la situación. Cómo alguien a quien le entregamos todo, nos lo devuelve roto, hecho trizas y sin más motivo ni razón que no ver lo que realmente tiene.

El tiempo pasa, y te ayuda a ser cada vez más objetiva, lo que incluye verte como una estúpida por una parte, pero también fuerte al haber salido de la situación y así, poco a poco, te vas recomponiendo, con calma y con paz.

Pero un buen día, esa persona se da cuenta de que realmente tenía todo lo que quería y que realmente no había sabido verlo, que fue estúpida e inmadura; que, realmente, hubo alguien a su lado contra viento y marea y no supo apreciarlo, y en ese momento, decide volver, pedir al menos perdón por los errores, pero hay veces que los errores son demasiados y han calado tan hondo que realmente, aunque intentes perdonarlos, es demasiado tarde.

Blame

Últimamente las promesas están para lo mismo que las reglas, para romperse. Todos tenemos a esa persona a nuestro alrededor a la que le tendemos la mano una y otra vez incondicionalmente, ya sea porque es un familiar, un amigo, o nuestra mayor obsesión, siempre va a tener esa segunda oportunidad, pero una detrás de otra, porque cuando le damos la posibilidad a alguien de herirnos una vez, le estamos dando el poder de herirnos dos.

Ahora bien, ¿de quién es la culpa? ¿del que hiere, o del que permite ser herido? ya se sabe, si lo haces una vez, es culpa tuya, si lo haces dos, es culpa mía.

Son cosas que siempre permanecen en la cabeza, el perdón es parte del avanzar, pero una cosa es el perdón y otra el pecar de poco amor propio,(muchas veces confundido con el egocentrismo), pero ahí estamos, con nuestra otra mejilla esperando el momento en el que alguien vuelva a dañarnos gratuitamente, sin más aviso que sus propios antecedentes.

La gente no cambia, quien te hiere una vez, te herirá una segunda y probablemente del mismo modo, ”como el infiel dice, nunca lo haré” y demás mentiras que nos gusta oír, esperando que la persona realmente haya cambiado, que nosotros hayamos sido capaces de encender esa lucecita en su interior a modo de emergencia que le haga ver cual es el verdadero sentido de sus actos y cómo no debe comportarse con el resto, pero eso nunca pasa, el enfermo recae, el infiel vuelve a las andadas, la confianza se rompe y por mucho super-glue que le intentes poner a una relación, ya sea amistosa o más allá, nunca vuelve a ser igual, porque la cabra….siempre tira al monte.

Find your own methadone

Adicciones. Dicen que lo primero de las adicciones es confesarlas, gritarlas, así será algo más real, que tendremos que afrontarlo. Solemos asociar esta palabra tan dura a la par que viva a sustancias, sustancias que te elevan, te relajan, te hacen sentir libre, como si el resto del universo se detuviera. En ese momento nada más importa, solo estás tú con tus ideas, buenas o malas, egoístas o ególatras, llamadlo como queráis. Todo se sume en un estado de paz y éxtasis sobrenatural que no quieres abandonar bajo ningún concepto ni consecuencia, porque las consecuencias no existen ahí, solo importa el momento, pero olvidamos una cosa, hay que recordar que este lazo crea dependencia, y ningún tipo de dependencia es sana. En algún momento pasará factura, antes o después, ya sea una planta perfecta, sustancias varias o el amante que siempre vuelve, todo pasa factura, cuando lo mejor que se puede hacer con las adicciones es romper los lazos que te unen a ellas. Nadie dice que sea fácil, solo dicen que al final del camino, merecerá la pena, porque una persona libre, es una persona dueña de sus actos, y ¿qué hay mejor que poder dibujar tú mismo tu presente y futuro?

Happiness is an attitude.

Cuando la vida te da un susto, cuando todo se desbarajusta o simplemente nos encontramos ante un punto de inflexión, la gente reacciona de maneras muy diferentes, en mi caso, tendí a hacerme preguntas; preguntas del pasado, del presente y, por qué no, del futuro, y ninguna, ni una sola, me prestó una respuesta que me complaciera lo más mínimo. Me di cuenta de que, en la mayoría de las ocasiones, las decisiones que vamos tomando, se forjan más por la opinión de la gente que tenemos alrededor que por la nuestra propia. Pretendemos, antes de decidir, buscar en todos y cada uno de los rincones de nuestra mente cómo debemos llevar a cabo nuestros actos, no para estar bien con nosotros mismos, sino para estar bien con el resto. Error.

deaquialainfinidad

Acabas echando la vista atrás, dándote cuenta de todas las cosas de las que te has podido privar, todos los acontecimientos que te has podido perder o todos esos deseos que se quedaron en meras ilusiones sin cumplir. Y eso te lleva a tu presente, un presente con aún más decisiones por tomar, con más deseos  y con toda una vida por vivir y piensas si realmente te merece la pena hacer caso a la bocecita que te dice compórtate o bien a esa otra que te recuerda que la vida solo es una, que la vivamos intensamente saboreando cada instante, porque la gente, hagas lo que hagas, siempre va a hablar, y va a dar igual si lo haces bien que soy lo haces mal, si quieren juzgarte, lo harán y sin ningún tipo de pudor.

Así, con todo esto, solo te queda pensar una cosa ¿Realmente te merece la pena? Hay muchas cosas difíciles en esta vida, pero no confundamos las desavenencias de la vida con la dificultad que nosotros mismos queremos añadir al hecho de ser felices porque, sinceramente, creo que es más fácil de lo que parece. Haz caso de lo que quieres y hasta que no lo consigas, no pares, solo así te sentirás que ha valido la pena, y aunque la vida no sonría siempre, de este modo siempre tendremos un motivo para sonreír, porque no hay nada mejor que caerse para poder levantarse con aún más fuerza recordando que para caernos, quisimos subir más alto.